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ehrlichiosis canina síntomas y tratamientos

Ehrlichiosis canina: la enfermedad transmitida por garrapatas que muchos tutores no conocen

El otoño trae paseos por el monte, tardes de senderismo y jornadas de caza en muchas zonas de Cantabria, y con ellos vuelve también la actividad de las garrapatas. La mayoría de los tutores conoce la babesiosis, pero hay otra enfermedad transmitida por estos parásitos que pasa mucho más desapercibida: la ehrlichiosis canina.

Su problema principal es que puede estar presente durante semanas o meses sin síntomas claros, mientras la enfermedad avanza por dentro.

En este artículo te explicamos qué es la ehrlichiosis, cómo se contagia, qué señales deben ponerte en alerta y por qué la prevención frente a garrapatas sigue siendo la mejor defensa, también fuera del verano.

¿Qué es la ehrlichiosis canina?

La ehrlichiosis es una enfermedad infecciosa causada por bacterias del género ‘Ehrlichia’ (principalmente ‘Ehrlichia canis’ en España), que infectan a los glóbulos blancos del perro y se distribuyen por todo el organismo a través de la sangre.

No es un virus ni un parásito externo, sino una bacteria intracelular que se transmite por la picadura de una garrapata infectada, fundamentalmente la garrapata marrón del perro (*Rhipicephalus sanguineus*).

¿Cómo se transmite la ehrlichiosis a los perros?

La garrapata necesita permanecer adherida a la piel un tiempo para transmitir la bacteria durante su picadura. Por ello, mantener la desparasitación externa actualizada y revisar a tu perro después de cada paseo por zonas de monte, campo o vegetación alta para retirar cualquier garrapata que se haya podido subir cuanto antes reduce de forma directa el riesgo de contagio.

La enfermedad no se transmite de un perro a otro de forma directa, siempre necesita la garrapata como vector.

¿Cuáles son los síntomas de la ehrlichiosis en perros?

La ehrlichiosis suele evolucionar en varias fases, y ahí radica buena parte de su peligro:

– Fase aguda (1-3 semanas tras la picadura): fiebre, decaimiento, inapetencia, ganglios inflamados, a veces sangrado nasal leve. Muchos perros superan esta fase sin que el tutor llegue a notar nada relevante.

– Fase subclínica: el perro parece recuperado y no muestra síntomas visibles, pero la bacteria puede seguir presente en el organismo durante meses o incluso años.

– Fase crónica: si la infección no se trata a tiempo, puede reaparecer con síntomas más graves: pérdida de peso, hemorragias severas (encías, nariz, petequias en la piel), anemia, cojeras, problemas oculares y, en los casos más avanzados, alteraciones de la médula ósea que comprometen seriamente la salud del animal.

Esta progresión silenciosa es la razón por la que muchos tutores solo consultan cuando la enfermedad ya está en una fase avanzada.

¿Cómo se diagnostica la ehrlichiosis canina?

El diagnóstico combina la exploración clínica con pruebas de laboratorio. Un hemograma puede mostrar alteraciones como plaquetas bajas, muy característico de esta enfermedad, junto con análisis serológicos o técnicas de PCR que detectan la presencia de la bacteria o de anticuerpos frente a ella.

En perros con antecedentes de garrapatas, procedentes de zonas rurales o con estancias en el monte, conviene incluir la ehrlichiosis entre las posibles causas ante síntomas de decaimiento o sangrados leves recurrentes.

¿Cuál es el tratamiento de la ehrlichiosis?

El tratamiento se basa en antibióticos específicos, mantenidos durante varias semanas, que suelen resultar eficaces si se instauran a tiempo. En los casos más avanzados, con anemia importante o alteraciones graves de la coagulación, puede ser necesario un tratamiento de apoyo adicional, con fluidoterapia, transfusión sanguínea e incluso control hospitalario mientras el paciente se estabiliza.

Cuanto antes se detecte la enfermedad, mejor suele ser la respuesta al tratamiento y menor el riesgo de secuelas.

¿Se puede prevenir la ehrlichiosis?

Sí, cada familia puede apoyarse en dos pilares para llevar a cabo esa prevención:

– Desparasitación externa regular, con productos antiparasitarios eficaces frente a garrapatas, mantenidos durante todo el año en zonas donde estos parásitos están presentes de forma prolongada, no solo en verano.

– Revisión física tras cada paseo por zonas de riesgo, retirando cualquier garrapata con la técnica adecuada lo antes posible.

No existe actualmente una vacuna frente a la ehrlichiosis canina disponible de forma generalizada en España, por lo que la prevención frente a la garrapata sigue siendo la herramienta principal.

Preguntas frecuentes sobre la ehrlichiosis canina

¿La ehrlichiosis se puede curar?

En la mayoría de los casos detectados a tiempo, el tratamiento antibiótico consigue eliminar la infección o controlarla eficazmente. En fases crónicas avanzadas, el pronóstico depende del grado de afectación de la médula ósea y de otros órganos.

¿Es lo mismo que la babesiosis?

No. Ambas enfermedades se transmiten por garrapatas, pero están causadas por microorganismos distintos (*Ehrlichia* es una bacteria, *Babesia* es un parásito de los glóbulos rojos) y su evolución también difiere: la babesiosis suele dar síntomas más agudos y rápidos, mientras que la ehrlichiosis puede pasar meses en silencio.

¿Mi perro puede contagiarse aunque le ponga antiparasitario?

El riesgo se reduce mucho, pero ningún producto ofrece una protección del 100%. Por eso conviene combinar la desparasitación con la revisión manual tras los paseos.

¿Las personas pueden contagiarse de sus perros?

No. Ni directamente de un perro a otro ni de perro a persona. La transmisión siempre requiere la picadura de una garrapata infectada.

¿Cuánto tiempo hay que dar el tratamiento?

Habitualmente varias semanas, según la pauta que establezca el veterinario y la respuesta del paciente, con controles analíticos de seguimiento para confirmar la mejoría.

No lo dejes en manos del azar

La ehrlichiosis canina es una de esas enfermedades que se benefician especialmente de la prevención, precisamente porque puede avanzar sin dar señales evidentes.

Revisar a tu perro tras cada paseo por el monte, mantener la desparasitación externa al día y consultar ante cualquier decaimiento persistente son las claves para evitar que un problema silencioso se convierta en uno grave.

Si tu perro ha estado expuesto a garrapatas o presenta síntomas como cansancio, sangrados leves o pérdida de apetito, no esperes a que empeore y acude a un Hospital Veterinario.